El escudo del Sporting Club de Escaldes ha experimentado diversas transformaciones a lo largo de su historia, reflejando los cambios de identidad, estética y etapa institucional del club.
Los inicios: formas clásicas y colores intensos
Los primeros diseños (arriba a la izquierda) utilizaban formas redondeadas, tipografías simples y elementos simbólicos del fútbol como la pelota y las bandas de colores, en una composición propia del diseño deportivo de los años 90 y principios de 2000. Estos escudos combinaban referencias nacionales y deportivas de forma funcional pero sin una identidad visual sólida.
Una propuesta singular
Uno una primera reinterpretación, se apostó por un escudo circular de fondo amarillo con una figura vertical de cinco círculos, incorporando las siglas SCE. Pese a su originalidad, se trataba de un diseño poco intuitivo y con una simbología difícilmente reconocible para el público general. Representó un intento de aportar singularidad, pero sin llegar a afianzarse como imagen estable del club.
Un giro hacia el clasicismo institucional
Posteriormente, se introdujo un escudo más institucional, con una composición en forma de placa, una montaña central y una corona. Este estilo evocaba fuerza, tradición y una estética más clásica, próxima a escudos de equipos reales o federaciones, pero seguía sin resolver la necesidad de modernidad y simplicidad propia de los actuales entornos visuales.
El rediseño de 2025: identidad y versatilidad digital
Con el relanzamiento del club en 2025, se apostó por una imagen contemporánea y adaptable. El nuevo escudo (bajo a la derecha) integra el tamaño, flor nacional de Andorra, como símbolo de conexión con el país y el entorno natural de Escaldes-Engordany. El diseño circular, el contraste cromático y la tipografía clara responden a las necesidades de reconocimiento en entornos digitales: iconos de redes sociales, retransmisiones en streaming, aplicaciones móviles y productos de merchandising.
Este nuevo escudo no sólo proyecta una identidad visual fuerte y moderna, sino que también mantiene viva la tradición y esencia de un club arraigado en el territorio.